
Contribuir con la alimentación de personas que se encuentren en alguna condición de vulnerabilidad o que presenten alguna inseguridad alimentaria, preferentemente ubicadas en lugares de alto y muy alto grado de marginación o rezago social, mediante asistencia alimentaria con insumos con calidad nutricia e inocuidad, así como acciones de orientación alimentaria.
La importancia de estos subprogramas es porque el sistema está convencido de que la adecuada nutrición es la base para el crecimiento en otras áreas del desarrollo infantil, principalmente en aprendizaje y rendimiento escolar, además de que en el tiempo que a las familias y comunidades se les proporciona el recurso, se aprovecha para fomentar en ellas la cultura de la alimentación y hacerles gestores de su propio desarrollo comunitario, aprovechando los recursos humanos y naturales de su comunidad.